Mi perro no quiere comer y vomita

Si tu perro está triste, no quiere comer y vomita, lo más importante que debes de aprender a distinguir en estos casos es si es un vómito ocasional sin mayor importancia o algo que reviste cierta o mucha gravedad.

Lo mismo sucede con el que no quiera comer, no es grave, pero si no empieza a querer comer durante varios días (48 – 72 horas)… hay que tomar cartas en el asunto.

Que el perro esté triste, bueno, pues eso es relativo y no es fácil de interpretar, pero si lo ves apagado durante 1-2 días, ya hay que empezar a preocuparse.

Lo que no podemos dejar pasar más de 24 – 48 horas, es un perro que cumpla todos o la mayoría de los signos descritos en el párrafo anterior, es decir, que esté con vómitos, que no quiera comer, apagado, triste… ahí no debemos dejar pasar más de 2-3 días antes de asistir con su veterinario, para empezar con un tratamiento inicial.

¿Por qué vomitan los perros?

El acto de vomitar, sean perros, humanos o cualquier mamífero en general, obedece muchas veces a un acto reflejo para preservar la vida. El organismo detecta un agente nocivo en el estómago y en un intento de defensa trata de expulsarlo a través del vómito.

Cuando nos mareamos muchas veces sentimos la necesidad de vomitar, esto es otro acto reflejo en el que el cuerpo.

Al empezar a descompensarse por dicho mareo trata de expulsar contenido gástrico de su interior, por si esa fuese la causa, aunque no siempre la sea.

Ante la falta de oxígeno una reacción común es el vómito, si nos falta el oxígeno nos empezamos a marear y ya vimos en el párrafo anterior cómo el mareo ejerce un efecto emético (vómito) en el organismo.

Todo lo arriba explicado aplica lo mismo en un perro que en un humano y en mamíferos en general, eso explica el por qué vomitan los perros.

Vómitos en perros, cuándo preocuparse

Dos de las consultas más comunes alrededor de la nutrición son las siguientes: “mi perro no quiere comer” y la otra es “mi perro no quiere comer y vomita”.

La primera, en general, no es grave.

La segunda ya es más inquietante y puede ser desde leve, hasta alguna enfermedad que comprometa la vida a corto o medio plazo

Aquí, nos podemos encontrar con una afección renal, pero también con una pancreatitis, problemas hepáticos, etcétera. Vamos a centrarnos en ese perro que no quiere comer y vomita.

¿Vómito o regurgitación (reflujo) en el perro?

Es muy importante entender la diferencia entre vómito y regurgitación (en realidad es un reflujo gastro esofágico, pero para fines prácticos vamos a decirle regurgitación).

Es muy común confundirlos; para fines prácticos debes de entender lo siguiente: en el vómito hay expulsión de alimento completo y en gran cantidad, mientras que en la regurgitación NO hay expulsión de alimento, solo líquido viscoso blanco y/o amarillo (ESPUMA BLANCA y/o AMARILLA), ese es la principal diferencia.

Regurgitación. Que sepas que es una causa muy común de consulta médica, en general no reviste gravedad, no es fácil controlarla, los médicos solemos mandar para estos casos fármacos del tipo inhibidores de bomba de protones a nivel estomacal.

¿Funcionan? A veces sí, a veces no. ¿Es grave? Como ya te dije, en general no es grave.

En mi experiencia médica te puedo asegurar que la gran mayoría cede o desaparece si el perro es alimentado con comida natural bien hecha por ti, y sobre todo dar un poco de esta comida a primeras horas de la mañana, que es cuando suele presentarse más la regurgitación.

Vómito. Es el tema central de este artículo, y como ya has ido leyendo, los hay desde vómitos pasajeros, anecdóticos y poco importantes, hasta los serios y que comprometen la vida.

Mi perro no quiere comer y vomita saliva (espuma blanca)

Si vomita saliva (espuma blanca o amarilla), ¿qué es? Es regurgitación y no es grave.

Como te comenté más arriba, se soluciona con un cambio de alimentación: dale a primera hora de la mañana (que es cuando más se produce) una dieta natural hecha correctamente por ti.

Pero, ¿cuándo sería grave? Cuando dicha regurgitación sea constante, es decir, diaria o casi diaria (20 o más días del mes), y si ves que tu perro pierde peso, no quiere comer, está alicaído… ahí sí es algo serio y hay que acudir al veterinario para realizar pruebas de laboratorio, imagenología (rayos X, ecografía…)

Mi perro no quiere comer y vomita amarillo (bilis)

Ahora no estamos hablando de vómito, sino de esa saliva espumosa, de color amarillento, incluso amarillento verdoso, en general es bilis.

Pero, ¿por qué se produce?

Lo paso a explicar. La bilis es generada en el hígado y se almacena en la vesícula biliar, es un líquido que sirve para la digestión de los alimentos, ayuda a transformar las grasas en ácidos grasos para su metabolización.

La vesícula biliar segrega bilis al intestino a través del conducto biliar, a veces esa bilis se regresa al estómago, esta bilis en el estómago junto con el ácido gástrico y la pepsina daña la mucosa del estómago, es irritante.

¿Qué hace el estómago? Pues como ya lo hablamos en el apartado de “Por qué vomitan los perros” el estómago intentará desalojar aquellas sustancias dañinas, y una forma es a través del vómito, en este caso la regurgitación o el reflujo.

Esto casi siempre ocurre por las mañanas, después de un ayuno de varias horas (toda la noche).

Una primera vía de solución, como ya lo mencionamos antes, sería ofrecer alimento (dieta natural, nada de pienso o croquetas) y ver cómo responde.

Si lo anterior no soluciona el problema, debemos de sospechar del hígado, específicamente de la bilis producida por él.

Lo primero es hacer un análisis de laboratorio, para ver las enzimas ALT, AST, pero, sobre todo, las relacionadas con la bilis: bilirrubina total, bilirrubina conjugada…

Más allá de que estos últimos valores estén alterados, no estaría mal la aplicación de algún colagogo o colerético, es decir, un complemento (diente de león, alcachofera, cardo mariano…), además de alimentos con estas propiedades que ayuden a la vesícula biliar (localizada en el hígado) a evacuar y filtrar el exceso de bilis (lodo biliar) ahí presente. 

Aprender a alimentar a un perrito con este problema es muy fácil y yo puedo enseñarte de una manera rápida y sencilla. Entra aquí y empezamos a trabajar.

En cualquier caso es importante la visita al veterinario.

Las causas de vómitos en perros más frecuentes

  • Enfermedad renal
  • Enfermedad hepática
  • Parásitos intestinales
  • Virales: moquillo, parvovirus, coronavirus
  • Pancreatitis
  • Cuerpo extraño
  • Intoxicación

Enfermedad renal

Mientras mayor (de edad) es el perro, más probable es la IRA o IRC (insuficiencia renal aguda o crónica), por eso son tan importantes los análisis de laboratorio periódicos, y a mayor edad, menor el periodo entre análisis y análisis, sobre todo la bioquímica para ver los niveles de urea (BUN), creatinina, SDMA, que son los indicadores del daño renal.

En estadios tempranos quizá no haya la presencia de vómitos, pero si la IRC empieza a ser sería casi siempre cursará con vómito y el consecuente adelgazamiento del paciente.

Un error muy común en pacientes con IRC y urea (BUN) elevada es querer brindar proteína animal, eso no hará más que subir los niveles de urea, con el consecuente empeoramiento del paciente y mayor número de vómitos.

Yo te puedo enseñar qué tipo de alimentación debes de prepararle a tu perrito o a tu gato, en caso de que tenga enfermedad renal. Entra aquí para empezar la asesoría.

Enfermedad hepática

Lo primero que debemos de ver en el análisis de bioquímica en estos pacientes son los niveles de ALT y AST, las principales enzimas hepáticas, si estas se elevan el doble o más del máximo permitido, estamos ante un paciente hepático serio.

Si este llegara a ser tu caso, es decir, que tu perrito esté vomitando porque tiene dañado el hígado, además de llevarlo al veterinario, es muy importante hacer ajustes en la dieta y comenzar a darle una alimentación para perro hepático.

Si quieres que te informe sobre cómo te puedo ayudar con esto, entra aquí.

Parásitos intestinales

Los más comunes son canis, dipylidium caninum, giardias… como te dije líneas arriba. La solución es fácil, acude a tu veterinario para aplicar un desparasitante.

Es muy común, sobre todo en cachorros, lo más conveniente y adecuado es un análisis coproparasitoscópico (análisis de heces) y desparasitación por parte del veterinario.

Virales: moquillo, parvovirus, coronavirus

Estas son palabras mayores, el paciente requiere hospitalización… hablamos de enfermedades que pueden ser mortales si no hay detrás un buen veterinario que aplique medicamentos que ayuden a paliar los efectos tan agresivos de estos virus.

En cuanto se empiece a recuperar y acepte comida, te recomiendo pollo o cerdo muy bien hervido (nada de crudo), empieza con eso que, nutricionalmente, le ayudará muchísimo, ya después mejoraras, pero esa es la base.

Pancreatitis

Las pancreatitis pueden ser desde sencillas hasta mortales. En todo caso, será necesaria la aplicación de medicamentos por parte del médico: analgésicos, antibióticos, antieméticos…

En los casos graves, en donde es común que el perro se ponga en posición de rezo árabe (caderas en alto y pecho pegado al suelo) está en peligro la vida y requiere, casi siempre, canalización, fármacos potentes, hospitalización…

Cuerpo extraño

Muchas veces nuestro perro empieza a presentar constantes vómitos y está encogido, claramente sabemos que no está bien, pero no es fácil deducir que se trata de un cuerpo extraño, que se ha comido una piedra, un calcetín, un trapo… para eso se requiere experiencia médica, y no debemos dejar pasar el tiempo porque puede desembocar en una peritonitis.

En este caso, casi siempre es necesaria la cirugía para la extracción del cuerpo extraño, y hay que rezar para no encontrar necrosis intestinal, de ser así se tendrá que retirar la parte necrosada del intestino, conectando los extremos sanos a través de una anastomosis. El grado de daño está correlacionado con la superficie necrosada.

Intoxicación

Aquí no hay tiempo que perder, es muy frecuente el vómito, dependiendo el tipo de intoxicación, incluyendo envenenamiento.

Estas son urgencias en las que se debe de actuar médicamente aplicando el fármaco o antídoto adecuado, para evitar el avance del agente agresor, o provocar el vómito, dependiendo de la sustancia ingerida.

No siempre conviene provocar el vómito porque hay sustancias que pueden ser muy dañinas para el esófago si el contenido se trae de vuelta del estómago a la cavidad oral.

Resumen

Como ya hemos comentado, que un perro no quiera comer no es tan grave, pero si está decaído, hay vómitos ¡Alarma! La cosa no está bien, hay algo mal, puede ser pasajero, ¿pero si no es así?

Si pasan 24 – 48 horas y no ha mejorado yo te recomiendo que no pierdas tiempo y vayas con su veterinario, es lo mejor.

Recuerda algo muy importante, aprende a distinguir entre vómito y regurgitación (reflujo), esto es básico para evitar falsos diagnósticos, alarmas excesivas.

Recuerda, ama a tu perro, alimentarlo con piensos o croquetas, además de ser un maltrato, es una pésima nutrición, dale comida natural hecha por ti, tienes los artículos que tenemos publicados en el blog para aprender, nuestros libros, nuestro curso de nutrición (Método FES)…

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Saludogs

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